Cómo escribir prompts para empresas
El método completo, gratis y sin registro. La estructura de cinco piezas, el taller de seis pasos para construir tus propios prompts sobre tu trabajo real, los siete errores que los arruinan y qué puedes pegar en una IA sin meterte en un lío.
Cómo sacarle partido a esta guía
Un prompt copiado tal cual te da un resultado correcto. Un prompt adaptado a tu empresa te da un resultado que puedes usar sin retocar. La diferencia entre las dos cosas son dos minutos de trabajo, y esta guía está montada para que sepas exactamente qué dos minutos.
Cada prompt lleva los huecos que tienes que rellenar marcados así: [entre corchetes]. Cuanto más concreto seas al rellenarlos, mejor sale. «Una empresa mediana» da un resultado genérico. «Un despacho de 34 abogados en Barcelona especializado en derecho mercantil» da un resultado que parece escrito por alguien de dentro.
Por dónde empezar si solo vas a leer una parte
Por el taller de seis pasos para construir tus propios prompts. Los cien prompts resuelven cien tareas concretas; el taller resuelve todas las demás, incluidas las que solo existen en tu empresa. Si te llevas una sola cosa de esta guía, que sea esa.
Qué encontrarás
- La estructura de cinco piezas · el método
- Cómo construir tus propios prompts · el taller, en 6 pasos
- Los siete errores que arruinan un prompt · diagnóstico rápido
- Qué puedes pegar en una IA y qué no · RGPD y Ley de IA de la UE
- Los 100 prompts por departamento · guía completa
La estructura de cinco piezas
En los bootcamps enseñamos una sola estructura, porque la gente que aprende cinco estructuras no usa ninguna. Estas son las cinco piezas, en este orden:
| Pieza | Qué hace | Ejemplo |
|---|---|---|
| Rol | Fija el punto de vista y el vocabulario de la respuesta. | «Eres el director de operaciones de una empresa de logística.» |
| Contexto | Da los datos de tu empresa que la IA no puede adivinar. | «Somos 40 humanos, facturamos 6M, trabajamos con 12 transportistas.» |
| Tarea | Dice qué quieres, con un verbo concreto y una cantidad. | «Redacta 5 preguntas para la reunión de revisión de proveedores.» |
| Formato | Define cómo quieres recibirlo para no reescribirlo después. | «En tabla, con columna de pregunta y columna de qué busco detectar.» |
| Restricciones | Lo que no debe hacer. Es la pieza que más gente se salta. | «Sin tecnicismos. Máximo 20 palabras por pregunta. En español de España.» |
Las cinco piezas no son obligatorias siempre. Para pedir un resumen de un texto que pegas, con tarea y formato te sobra. Para todo lo que vaya a salir de tu empresa con tu nombre encima, ponlas las cinco.
Los 45 minutos
La forma en que trabajamos un entregable con IA Generativa en Sapinn se resume en tres bloques de 15 minutos. Sirve para casi cualquier tarea de escritorio:
- 15 minutos de trabajo máquina. La IA produce el primer borrador completo, sin que lo interrumpas.
- 15 minutos de trabajo humano-máquina. Le señalas lo que falla y lo corrige contigo delante, en dos o tres vueltas.
- 15 minutos de trabajo humano. Tú le das el criterio, el matiz y la responsabilidad. Esta parte no se delega.
Si el resultado del primer bloque ya te parece publicable, casi seguro que no lo es. Y si has pasado 40 minutos peleando con el prompt, el problema no es el prompt: es que la tarea no estaba clara antes de abrir la IA.
La prueba del compañero nuevo
Antes de mandar un prompt, léelo imaginando que se lo das a alguien que entró ayer en tu empresa. Si esa persona tendría que preguntarte algo para poder hacer la tarea, eso que preguntaría es lo que le falta a tu prompt.
Cómo construir tus propios prompts
Los cien prompts de esta guía te resuelven cien tareas. Esta sección te resuelve todas las demás. Es la parte que de verdad importa, porque tu trabajo no se parece del todo al de nadie, y el prompt que mejor funciona en tu empresa es uno que todavía no ha escrito nadie.
Son seis pasos. La primera vez tardarás diez minutos. A la quinta, dos.
Paso 1 · Define el trabajo, no la pregunta
El error de origen es sentarse delante de la IA sin saber qué quieres que salga. Antes de escribir nada, termina esta frase en voz alta: «cuando esto acabe, tendré [qué] para [quién], y lo usaré para [qué]».
Compara. «Necesito ayuda con la reunión de mañana» no es un trabajo, es una sensación. «Tendré cinco preguntas escritas para plantearle al proveedor, y las usaré para decidir si le renovamos» sí lo es. La segunda frase ya contiene casi todo el prompt.
Si no sabes terminar esa frase, no tienes un problema de prompt. Tienes un problema de encargo, y ninguna herramienta lo va a resolver por ti.
Paso 2 · Escribe el contexto que solo tú tienes
Aquí está la diferencia entre un resultado del montón y uno que parece escrito por alguien de tu empresa. La IA sabe mucho del mundo y nada de ti. Todo lo que no le cuentes, se lo inventará en su versión más genérica.
Las cuatro preguntas que casi siempre hay que contestar:
- Quién eres. Sector, tamaño, a qué os dedicáis exactamente. «Consultora» y «consultora de eficiencia energética para hoteles de costa» dan resultados distintos.
- Para quién es esto. Un directivo que decide, un técnico que ejecuta y un cliente que compra necesitan tres textos diferentes.
- Qué has intentado ya. Evita que te proponga lo que ya sabes que no funciona.
- Qué restricciones reales tienes. Presupuesto, plazo, equipo, herramientas que no vais a cambiar.
Truco de coste cero: casi nunca hace falta escribir el contexto, basta con pegarlo. Un email anterior, la ficha del cliente, el acta de la última reunión. Antes de pegar nada, la sección 4 de esta guía.
Paso 3 · Elige el formato por lo que vas a hacer después
La pregunta correcta no es «cómo lo quiero», es «qué voy a hacer con esto en cuanto lo tenga». Si lo vas a pegar en un correo, pídelo como correo. Si lo vas a comparar, pídelo en tabla y di qué columnas. Si lo vas a repartir entre tres humanos, pídelo separado por responsable.
Cada minuto que pasas reformateando una respuesta es un minuto que te ahorrabas escribiendo una línea más de prompt.
Paso 4 · Pon las restricciones, que es lo que casi nadie hace
Decirle lo que no debe hacer corrige más el resultado que decirle lo que debe hacer. Es la pieza que separa un prompt de aficionado de uno de profesional. Las cuatro familias que más rinden:
- Extensión. «Máximo 120 palabras» cambia el texto entero, no solo su longitud.
- Vocabulario. Lo que no quieres leer. «Sin tecnicismos», «prohibido decir que somos líderes», «español de España».
- Honestidad. La más valiosa de todas: «si te falta información para hacerlo bien, dilo en vez de suponer» y «marca lo que no puedas verificar». Con esta línea el modelo deja de rellenar huecos a ciegas.
- Alcance. «No propongas herramientas», «no cambies ninguna cifra», «no me des tu opinión, prepara la consulta».
Paso 5 · Prueba, diagnostica y corrige
Nadie acierta a la primera, y no hace falta. Lo que sí hace falta es saber qué tocar cuando el resultado no sirve. Casi siempre es una sola pieza:
| Lo que te devuelve | Qué pieza falla | Qué añades |
|---|---|---|
| Vale para cualquier empresa, no dice nada tuyo | Contexto | Sector, tamaño, cliente tipo y una restricción real |
| Correcto pero no es lo que querías | Tarea | Un verbo concreto y una cantidad: «redacta 5», no «ayúdame con» |
| Bien de fondo, mal de forma | Formato | Estructura exacta, con columnas o apartados nombrados |
| Demasiado largo, blando o comercial | Restricciones | Límite de palabras y lista de lo prohibido |
| Suena a folleto o a manual | Rol | Cambia el rol y pega dos ejemplos de tu forma de escribir |
| Se ha inventado datos | Restricciones | «Marca lo que no puedas verificar y no inventes cifras» |
| Hace bien lo primero y despacha lo demás | Tarea | Parte el prompt en dos mensajes, uno por tarea |
Y cuando algo sí funcione, no lo corrijas: dile qué te ha gustado. «Los tres primeros valen, el cuarto no, dame tres más como los tres primeros» es la instrucción más rentable de todas.
Paso 6 · Conviértelo en plantilla, o lo habrás hecho para nada
Aquí se pierde casi todo el valor en las empresas. Alguien construye un prompt buenísimo un martes, resuelve su tarea y lo deja morir en el historial de un chat que nadie más ve. Al mes siguiente otro compañero empieza de cero.
Cuando un prompt te funcione dos veces, dedícale treinta segundos: sustituye los datos concretos por [corchetes], ponle un título que describa cuándo se usa y guárdalo donde lo vea tu equipo. Un documento compartido basta. Eso es exactamente lo que hemos hecho nosotros con los cien prompts: no dejarlos morir en un chat.
Plantilla en blanco
Cópiala y rellénala. Si un hueco no aplica, bórralo.
Eres [rol, con el punto de vista que te interesa]. Contexto: [quién eres, tamaño, sector]. [Para quién es esto]. [Lo que ya has intentado]. [Tus restricciones reales]. Tarea: [verbo concreto] [cantidad] [qué exactamente]. Formato: [la estructura con la que lo vas a usar después]. Restricciones: [extensión]. [Vocabulario prohibido]. Si te falta información para hacerlo bien, dímelo en vez de suponer. Marca lo que no puedas verificar.
El atajo: que la IA construya el prompt contigo
Si te atascas, invierte los papeles. En vez de escribir tú el prompt, pide que te lo escriban. Funciona sorprendentemente bien y es lo que más veces desatasca a alguien en un taller:
Eres experto en diseño de prompts para uso empresarial. Quiero que me ayudes a construir un prompt para esta tarea: [describe con tus palabras, sin cuidar la forma, lo que necesitas conseguir] Trabaja así: 1. Hazme entre 3 y 6 preguntas para conocer el contexto que te falta. Una por línea, numeradas. 2. Espera a que las conteste. 3. Con mis respuestas, escribe el prompt final estructurado en rol, contexto, tarea, formato y restricciones. 4. Explícame en 3 líneas por qué has puesto cada restricción, para que sepa cuál tocar si el resultado no me sirve. No escribas todavía el prompt final. Empieza por las preguntas.
Un ejemplo entero, de lo malo a lo que sirve
La misma necesidad, escrita tres veces. Vale la pena leer las tres seguidas.
| Versión | Lo que se escribe | Lo que sale |
|---|---|---|
| Mala | «Escríbeme un email para un cliente que no me paga.» | Un email correcto, largo, genérico y con tono de bufete. No lo puedes enviar sin reescribirlo entero, así que no has ahorrado nada. |
| Mejor | Añade rol y tarea: «Eres responsable de administración. Escribe un email reclamando una factura vencida.» | Mejora el tono, pero sigue sin saber cuánto se debe, desde cuándo, si es el primer aviso ni si el cliente te importa. Vuelve a ser un molde. |
| La que sirve | Las cinco piezas: rol, contexto (importe, fecha, número de aviso, cómo es la relación, si hay trabajo en curso), tarea, formato (menos de 100 palabras, con una vía fácil de resolverlo) y restricciones (sin tono de amenaza, sin disculparse por reclamar). | Un email que se envía tal cual. Es el prompt 73, y lo único que lo separa de la primera versión son cuatro líneas de contexto que solo tú podías aportar. |
La regla que resume las otras
Un prompt es un encargo. Todo lo que le exigirías a un encargo bien hecho a un compañero (qué quieres, para qué, con qué límites, en qué formato y para cuándo) es exactamente lo que le falta a un prompt que no funciona. Si sabes encargar trabajo, ya sabes escribir prompts.
Esto es lo que hacemos, pero con tu equipo y tu trabajo real
Leer cómo se construye un prompt y construirlo sobre tus propias tareas, con alguien al lado que te corrige, son dos cosas distintas. En el Bootcamp de IA Generativa cada humano sale con sus propios prompts funcionando sobre las tareas que le comen la semana, no con una lista de ejemplos.
Mira por dónde empezaría tu empresaLos siete errores que arruinan un prompt
| Error | Cómo se nota | Cómo se arregla |
|---|---|---|
| Pedir sin contexto | La respuesta vale para cualquier empresa, o sea para ninguna. | Añade sector, tamaño, cliente tipo y una restricción real. |
| Encadenar tres tareas en una frase | Hace bien la primera y despacha las otras dos. | Una tarea por mensaje. Encadena en varios turnos. |
| No decir el formato | Te llegan seis párrafos cuando querías una tabla. | Pide el formato exacto, incluidas las columnas. |
| Aceptar el primer resultado | Suena bien, pero es plano y no dice nada tuyo. | Pide tres versiones con enfoques distintos y quédate con partes de cada una. |
| No dar ejemplos | El tono no se parece al de tu empresa. | Pega dos ejemplos reales tuyos y di «escribe con este estilo». |
| Fiarte de los datos que inventa | Cifras, normativa o citas con una seguridad total y falsas. | Pide que marque lo que no puede verificar, y compruébalo tú. |
| Pegar datos que no debes | Nadie se entera hasta que alguien se entera. | Lee la sección 4 de esta guía antes de pegar nada. |
Una frase que mejora casi cualquier prompt
Añade al final: «Antes de responder, hazme las preguntas que necesites para hacerlo bien.» La IA te devolverá tres o cuatro preguntas, y al contestarlas habrás construido el contexto que se te había olvidado poner. Es el truco que más veces cambia la cara de la gente en los talleres.
Qué puedes pegar en una IA y qué no
Esta es la parte que se salta todo el mundo y la que más disgustos evita. No va de tener miedo, va de saber dónde está la línea.
La regla corta
Si lo que vas a pegar identifica a un humano, revela información confidencial de un cliente o es un secreto industrial vuestro, no lo pegas en una herramienta que no tenga contrato firmado con tu empresa. Punto.
| Puedes pegar sin problema | Solo con herramienta contratada | Nunca en una IA pública |
|---|---|---|
| Textos ya públicos (tu web, tus folletos, normativa) | Documentos internos de trabajo | Datos de salud, ideología, religión, orientación sexual o antecedentes |
| Datos inventados o de ejemplo | Datos de clientes con contrato de encargado de tratamiento firmado | Currículos y datos de empleados o candidatos identificables |
| Datos agregados sin nombres (facturación por sector) | Contratos y presupuestos propios | Credenciales, contraseñas, claves de acceso |
| Preguntas conceptuales sobre tu negocio | Código fuente propio | Información bajo acuerdo de confidencialidad con un tercero |
Anonimizar bien cuesta un minuto
Sustituye nombres, empresas, importes exactos y fechas concretas por etiquetas: «Cliente A», «un cliente del sector logístico», «un importe de seis cifras». El resultado de la IA es igual de bueno y el riesgo desaparece. Cuidado con lo que no parece un dato personal y lo es: un cargo poco común en una empresa pequeña identifica a un humano igual que su nombre.
Las tres cosas que tu empresa debería tener por escrito
- Qué herramientas están autorizadas y con qué cuenta se usan. Una cuenta personal gratuita y una cuenta de empresa no tienen las mismas condiciones sobre tus datos.
- Qué revisión humana necesita cada salida antes de que llegue a un cliente, a un empleado o a un organismo público.
- Qué formación ha recibido quien la usa. El artículo 4 de la Ley de IA de la UE, aplicable desde febrero de 2025, exige que quienes manejan estos sistemas por cuenta de la empresa tengan un nivel suficiente de conocimiento. Y exige poder demostrarlo, así que guarda la evidencia de la formación.
Sobre lo que la IA se inventa
Un modelo de lenguaje genera texto plausible, no verdad comprobada. Puede darte un artículo de una ley que no existe, una cifra de mercado inventada o una sentencia que nunca se dictó, todo con el mismo tono de seguridad. Cualquier dato, cita, referencia normativa o cifra que salga de tu empresa lo verificas tú en la fuente original. Esa comprobación no es opcional y no se delega.
Y ahora qué
Ya tienes el método. Lo que falta es el hábito, y esa es la parte difícil. Nuestra recomendación después de trabajar esto con más de mil quinientos humanos en empresas españolas es simple: coge las tres tareas que más veces repites en una semana y construye un prompt para cada una siguiendo los seis pasos. Tres prompts propios funcionando valen más que cien copiados de una lista.
Si prefieres partir de algo ya escrito, tienes los 100 prompts por departamento para adaptarlos a tu caso.
Y mide. Cuánto tardabas antes en esa tarea, cuánto tardas ahora. Sin esa cifra, la conversación sobre IA Generativa en tu empresa seguirá siendo una cuestión de opiniones.
¿Y si el problema no son los prompts?
Muchas empresas se quedan atascadas en el mismo punto: la herramienta ya está, algunos la usan bien, y aun así el trabajo se sigue haciendo igual que antes. Ahí no falta un prompt mejor, falta cambiar cómo trabaja el equipo.
En Sapinn acompañamos a empresas españolas a dar ese salto. Empezamos siempre por lo mismo: un diagnóstico de dónde está hoy tu organización y qué tiene sentido hacer primero.
Haz el diagnóstico gratuitoGuía de distribución libre. Puedes compartirla con quien quieras, citando la fuente.
Edición 2026. Las interfaces y condiciones de las herramientas de IA cambian con frecuencia: comprueba las de la tuya antes de aplicar las cautelas de la sección 4.